En algún momento los herreros tuvieron que colgar el martillo, aceptar que el caballo no iba más, y buscar algún otro trabajo. Más recientemente Kodak se declaró en quiebra porque no se pudo adaptar a la llegada de las cámaras digitales.

La masificación del Internet, la web 2.0 y el crecimiento explosivo de las redes sociales están haciendo que negocios tradicionales cómo la televisión, los periódicos y las grandes empresas de música vean sus negocios amenazados, pero mientras los primeros tratan de adaptarse a los nuevos tiempos, generando contenidos en línea o usando el internet como un medio para interactuar con su público, las disqueras están tratando de aferrarse a un sistema que durante años les ha permitido abusar del público.

Quién no se ha esforzado para ahorrar los $20 o $30 que podía costar el último disco del grupo que le gusta para encontrarse con que varios de los temas del “nuevo” disco eran “remakes” de temas anteriores o simplemente el disco tenía un par de temas buenos y varios malísimos?. Me pregunto, de esos $20 o $30, cuanto recibiría realmente el artista y cuanto la disquera o los intermediarios?

Ahora con la red no necesito comprar todo el disco (la verdad sea dicha, no necesito comprar nada!) puedo entrar a sitios como iTunes y comprar solamente las canciones que me interesan, por muy poco dinero, o puedo encontrar nuevos autores que buscan promocionarse poniendo su material gratis (o muy barato) en la red y bajarlo a mi reproductor.

En el esquema actual, como me parece a mi que funciona, por lo menos con la música, es que la venta, como tal, se está extinguiendo. Ahora, que tenemos la opción (pirata pero existe y no hay que ser un genio) de conseguir la música gratis, muchos optamos por pagarla como una forma de apoyar a los artistas que respetamos (siendo opcional, aunque inmoral, esta más cerca de ser una donación que una compra).

La música se ha convertido en un Open source, donde los artistas generan contenidos en línea que sus seguidores pueden soportar voluntariamente mediante donaciones.

En la medida que su producto, la música, se populariza y logra una masa crítica de seguidores, se abren las fuentes de ingreso importantes: Conciertos, merchadizing, publicidad, apariciones en medios que son los que realmente los convertirán en millonarios.

Sobre la pregunta que titula este post… Si, todavia se puede, pero hasta cuando?